En Chile, la normalización de ascensores es un proceso integral y obligatorio diseñado para asegurar que los sistemas de transporte vertical de un edificio (ascensores, montacargas, escaleras y rampas mecánicas) operen bajo los estándares de seguridad más exigentes, cumpliendo estrictamente con la normativa legal vigente.
Este proceso implica llevar los equipos existentes a un estado de conformidad con las leyes actuales, lo cual suele requerir una combinación de inspecciones técnicas, reparaciones, actualizaciones tecnológicas y, finalmente, la obtención de una certificación oficial.
Aquí te detallamos qué compone este proceso, basándonos en la legislación chilena:
El Marco Legal: Ley N° 20.296
La base de todo este proceso es la Ley N° 20.296, que «Establece disposiciones para la instalación, mantención e inspección periódica de los ascensores y otras instalaciones similares». Esta ley profesionaliza el sector, determinando plazos, responsabilidades y procedimientos técnicos.
Sus pilares fundamentales son:
1. Obligatoriedad de Mantención: El equipo debe recibir mantenimiento mensual por una empresa registrada.
Obligatoriedad de Certificación: Los equipos deben ser certificados periódicamente por una entidad independiente, autorizada por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU).
2. ¿En qué consiste el proceso de Normalización?
El objetivo final de la normalización es obtener el Sello de Certificación (generalmente un autoadhesivo verde con un código QR, visible en la cabina). Para llegar a eso, una empresa especialista como JANC debe ejecutar las siguientes fases en los equipos que no estén al día:
Fase A: Diagnóstico e Inspección Inicial
Se realiza una revisión exhaustiva de acuerdo a las Normas Chilenas (NCH) aplicables (como NCH3395 para inspección de ascensores existentes o NCH440 para construcción e instalación). Se evalúan aspectos:
Mecánicos: Frenos, cables de tracción, poleas, puertas.
Eléctricos: Cuadros de mando, cableado, iluminación de emergencia.
Estructurales: Estado de la cabina, contrapeso, guías, pozo y sala de máquinas.
Fase B: Ejecución de Mejoras (Correctivos y Actualizaciones)
Si la inspección inicial arroja fallas o incumplimientos normativos (lo que se conoce como «observaciones»), el propietario o administración del edificio debe contratar los servicios de reparación o modernización. Ejemplos comunes de normalización incluyen:
Instalación de pesadores de carga.
Cambio de cables de tracción desgastados.
Actualización de los sistemas de seguridad de puertas (cortinas de luz).
Implementación de sistemas de comunicación bidireccional en cabina.
Fase C: Certificación Oficial
Una vez subsanadas todas las observaciones, una Entidad Certificadora inscrita en el MINVU realiza una nueva inspección. Si el equipo cumple con el 100% de los requisitos, emite el Certificado de Conformidad, y el edificio obtiene su Sello de Certificación.
3. ¿Por qué es crucial normalizar su ascensor?
Seguridad: Es el beneficio principal. Minimiza drásticamente el riesgo de accidentes graves para los usuarios.
Cumplimiento Legal: Evita multas y responsabilidades civiles o penales para la administración y co-propietarios en caso de incidentes.
Valorización: Un edificio con sus servicios certificados y al día tiene un mayor valor de mercado.
Eficiencia: La normalización a menudo incluye modernizaciones que mejoran el tráfico de personas y reducen el consumo energético.
